Muchos de los que tenemos una edad, recordamos en los cómics el simbionte, ese que luchaba contra spiderman y era la mezcla de dos organismos, hombre y alienigena. Hoy esta palabra tiene sentido dentro del mundo de la inteligencia artificial. La mayor parte de la gente, esta usando la IA o los modelos actuales como ChatGPT, GEMINI, DEEPSEEK, como igual que se venía usando como el buscador Google.
El tema es que estos modelos no funcionan como buscadores, dan respuestas diferentes, según el contexto y a veces según la pregunta. No son fuentes de sabiduría. Hay que verlos realmente como simbiontes. En el que nos necesitan. No saben de todo. Se nutren de nuestro conocimiento. Una modelo de IA en primer lugar están alineados. Para obtener determinada información o herramientas hay que empezar a tratar con ellos esos límites. Limites que no son fáciles de lidiar.
La IA es una herramienta. Mucho tiene que pasar para que sea autónoma. Pero lo que si realmente funciona es la simbiotica. Que quiero decir con esto… En primer lugar este articulo está escrito a pelo. Sin leer nada. Sin buscar nada. Digamos que La IA por si sola no es capaz de hacer un programa informático. Precisa de un itinerario. Y ese itinerario se lo tenemos que mandar nosotros como Arquitectos. No en sentido de quien construye una casa, pero si un proyecto. El arquitecto conoce el origen y el final y guía a la IA en el camino.
Llegado a este punto surge el problema de la formación del arquitecto. Si el arquitecto es debil cederá pero si persiste y confronta sacará más partido de la IA. La IA no tiene fondo, el arquitecto si. Es por eso que ella debe llenar ese vacío.
A mi en parte me gusta. Porque una persona creativa, no ve fin en los modelos. Creo que ha sido uno de los mejores inventos de la humanidad, pero creo que con el tiempo el ser humano no está preparado para lo le viene encima. Porque el modelo final tiende a la unión de ambos elementos. Hombre y Maquina.
Bien esto es una reflexión, solo eso.