Esto no debería haber pasado, pero al final solo dan la cara los mismos. El pueblo trabajador.
Domingo de enero, llorar no puedo dejar
mas como ingeniero, me indigna y suspiro,
al pueblo trabajador de Adamuz admiro,
mas no me queda más que empatizar, fijar.
Dos trenes, vidas han sesgado al viajar,
a quienes viajaban tranquilos, en paz, miro,
confiando en la pública vía poderosa, remiro
mas la sorpresa les sobrevino, al bajar.
Vecinos de Adamuz, de madrugada, al temblor,
despertasteis para socorrer, hermanos,
mas incapaz soy de imaginar el dolor.
A los políticos aviso con ardor,
dejad de decir necedades, tiranos,
¡Ayudad al pueblo de Córdoba, trabajador!
EL INGENIERO DE LA SUBBÉTICA